| Sublime era yo, en los tiempos aquellos, cuando tus besos dulces dominaban mi boca mientras el susurro del viento nos arrullaba a los dos. Atardeceres límpios, noches estrelladas eran nuestros refugios de nuestras escapadas. Cuando tú y yo juntos imaginábamos lo hermoso del amor en plena madrugada descubriendo cada una de nuestras miradas. Junto al mar azul existió el amor más dulce, más tierno entre tú y yo, que tan sólo con su mirar profundo las olas ruidosas me decían cuánto me amabas y cuánto me querías. Pero hoy después de que el tiempo separó nuestras manos enlazadas y me convirtió en una mujer con límites... sin esperas, te recuerdo como algo especial en la ternura y la pureza que sellé contigo desde el día en que me marché dejando cada uno de tus recuerdos en ese mar azul.
NAHID
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