| TEÑO MORRIÑA, TEÑO SAUDADE: De los caminos y veredas de mi pueblo que discurren por hermosos parajes y conducen a atalayas desde donde se contemplan amplísimas perspectivas, dilatados horizontes y maravillosas vistas panorámicas. De los sotos de centenarios castaños que, en otoño,embriagan los sentidos con su colorista riqueza, su finura, sus matices y misterio. De los pájaros cantores que, con sus conciertos matutinos, en el frondoso bosque, cantan músicas celestiales, recreando el oido y deleitando el alma. De la sombra de los árboles, de la fresca brisa que mece, suavemente, sus ramas y acaricia amorosamente la cara. De las frescas y cristalinas aguas que sacian al sediento y arrullan como nanas. TEÑO MORRIÑA, TEÑO SAUDADE: De las campanas de la iglesia, cuyos tañidos hacen vibrar las más profundas fibras del alma. De las hierbas aromáticas que habitan en el campo y, desde la lejanía, se anuncian con un olor profundo, penetrante, casi hiriente, emborrachando los sentidos y el alma. Del verde campo, con sus aires puros y sus efluvios vegetales; del olor de la tierra; de las flores silvestres que pueblan huertas y prados y crecen al borde de los caminos. TEÑO MORRIÑA, TEÑO SAUDADE: De la casa donde me crié, que guarda, celosamente, los recuerdos más queridos de mi infancia. De mis padres y antepasados, de las mujeres y los hombres, prudentes y mesurados, que conocí, que duermen, en el Campo Santo, el sueño eterno y son faros que iluminan mi camino. TEÑO MORRIÑA, TEÑO SAUDADE: ....... NAHID | | |