VOY A DIBUJARTE UN BESO
Voy a dibujarte un beso
con el pincel de las letras.
Voy a pasearlo lento
sin dejar que se detenga.
Como suave mariposa,
con mis labios entreabiertos,
rozaré tus comisuras
suave, suave, lento, lento.
Y así, mientras tu respiras,
entrecortado tu aliento,
me instalaré en tus pupilas,
beberé tus pensamientos.
Prolongaré los segundos
para poder extasiarme
en lo dulce de tus labios
y así empezar a entregarme.
Con las yemas de mis dedos
como si fuese una ciega
grabaré en mis dactilares
cada pliegue que contengan.
Después miraré a tus ojos
como pidiendo permiso
para invadir en tu boca
cada pequeño escondrijo.
El interior de tus labios,
como una uva pelada,
lo morderé despacito
temiendo por si se acaba.
Y después de tanta calma,
alternando dulcemente,
roces, juegos y miradas,
la pasión es cuando estalla.
Y te llegaran mis besos
en racimos, en manada
locos, de bocas abiertas.
Ya no hay tiempo de miradas.
Ya solo quedan suspiros,
gemidos como en cascadas,
que al deseo se desbordan
y en la humedad se disparan.
Y aquí pues, queda mi intento
de describir unos besos,
de plasmar sobre el papel
y de pintar con los versos.
Pero jamás con la letras
se pueden sentir los besos.
Eso, mi vida, es tan cierto
como el amor que te tengo.
Rubén